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En Agosto de 1978, el P. Natale Basso, Comboniano, por encargo de sus superiores, entra a trabajar en el equipo de Animación Misionera de las Obras Misionales Pontificias, para colaborar en la animación misionera junto a la Hna. Gisella Dellagiaccoma, salesiana, empezaron a animar misioneramente a los jóvenes de escuelas y colegios de Quito. La primera convivencia se realizó en Quito el 4 de febrero de 1979 -primer domingo del mes-. Para el mes de octubre del mismo año las convivencias se habían extendido a Ibarra, Esmeraldas, Guayaquil y Ambato. A estas convivencias se les dio el nombre de Grupos Sin Fronteras. La finalidad de los Grupos Sin Fronteras era animar misioneramente a los jóvenes, para que luego ellos animaran misioneramente su ambiente (parroquias, grupos, colegios, etc.). En 1986, el P. José Barranco mccj, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, asumió la dirección de los Grupos Sin Fronteras y encargó al equipo de animación misionera de OMP que acompañe a los jóvenes y dirija las Convivencias Sin Fronteras en todo el país. Se empieza a utilizar más el nombre de Convivencias Sin Fronteras y a los jóvenes que asisten a ellas se los considera como miembros del Movimiento Jóvenes Sin Fronteras. El P. Patricio Byrne, svd, Director Nacional de las OMP, en el Encuentro Nacional de Jóvenes Sin Fronteras celebrado en la ciudad de Chone, Manabí, en noviembre de 1992, apoya la necesidad de empezar un proceso estructurado de formación y capacitación de los jóvenes que participan en el Movimiento Jóvenes Sin Fronteras. En Chone, se hace una exposición de la vivencia de los delegados de Ecuador, en el encuentro misionero Más allá de las fronteras, realizado en España. Se presenta un modelo de estatutos de Cristianos Sin Fronteras y se forma una comisión de estudio para estructurar y formular una propuesta propia de estatutos para nuestro movimiento en Ecuador. En enero de 1993 con la presencia del P. Patricio Byrne svd, queda conformado el Consejo Nacional del Movimiento Jóvenes Sin Fronteras con una directiva elegida democráticamente por los mismos jóvenes. Además el P. Patricio Byrne considera oportuno que el Movimiento Jóvenes Sin Fronteras forme parte de la Obra Misional Pontificia de la Propagación de la Fe. Cuya finalidad será la animación misionera de la juventud y de toda la Iglesia Católica del Ecuador. El 8 de septiembre de 1999 es nombrado Director de las OMP el P. Timoteo Lehane, sacerdote del Verbo Divino, quien crea la Secretaria Nacional de Jóvenes Misioneros JOMIEC para estructurar, profundizar, potenciar y organizar la vivencia de la dimensión misionera en el Ecuador y los JSF pasan a ser, como rama juvenil de las OMP, los ejecutores de los planes y proyectos formativos para los jóvenes del país. En el año 2000 se realiza en Guayaquil el I Congreso Nacional Juvenil, Vocacional y Misionero en la ciudad de Guayaquil, donde se juntaron todas las fuerzas de las pastorales que trabajan con jóvenes. A partir de esto se viene trabajando conjuntamente para la evangelización de os jóvenes ecuatorianos, incluso se han involucrado en esta labor la Catequesis y la CER, inédito en las Iglesias de Latinoamérica. Se crea Jóvenes Misioneros del Ecuador - JOMIEC- como proyecto formativo misionero juvenil orientado a fortalecer la formación misionera, para lo cual se empezaron a preparar fichas en clave misionera y exclusivamente misioneras, en las diferentes dimensiones de relación de los jóvenes que sirve de refuerzo para el proceso de educación en la fe de los mismos. Para sustentar la sistematicidad y garantizar un proceso continuo de animación y formación en Obras Misionales Pontificias Ecuador se creó la Secretaria Nacional de Jóvenes Sin Fronteras, a cargo de Marco Laguatasi, antiguo Joven sin Fronteras, para que se encargue de articular el trabajo misionero con los jóvenes Sin Fronteras y con aquellos inquietos por la misión. En la preparación de las fichas formativas, que empiezan en el 2001, intervienen una serie de misioneros que pusieron su experiencia y conocimiento al servicio de esta propuesta. Osvaldo Fierro Terán, tuvo a su cargo la revisión y edición de las diferentes fichas que se publicaron a lo largo de estos años. En el 2003 se crea la ESCUELA MISIONERA, que es la experiencia misionera Ad Intra como parte del proceso de formación de los jóvenes misioneros y las pastorales que trabajan con ellos, como una experiencia sistemática, transformadora y liberadora, tanto para los jóvenes misioneros como para las comunidades a las que se llega. En junio del año 2003 se cristaliza el sueño de este proceso misionero juvenil, después de 25 años de existencia, sale en misión Ad Gentes el primer Joven Sin Fronteras, Andrés Becerra, quien permanece por cuatro años en la diocesis de Jalapa en Guatemala. En el año 2004 se inaugura la ESCUELA DE LIDERAZGO MISIONERO JUVENIL (ELMIJ) con la participación de 30 jóvenes de 8 jurisdicciones eclesiásticas, y hasta el momento vamos por el tercer nivel de esta experiencia, intentamos llegar hasta el sexto nivel para acreditar a estos jóvenes como Animadores Misioneros Juveniles. Se ha participado y organizado de los cuatro encuentros continentales de jóvenes misioneros (ENAJOMIS), donde la participación de Ecuador ha sido ponderada y muy relevante para juntar fuerzas misioneras juveniles en el continente. A través de la experiencia del Ecuador se ha potenciado la creación de las Secretarías Nacionales de Jóvenes Misioneros. En el XVI Encuentro Nacional de JSF se decidió, con premisa de lo dialogado en el ENAJOMIS, cambiar el nombre de ³Movimiento² que nos acarreaba muchas dificultades por la connotación a el referido, por el de SERVICIO que es parte de la esencia de nuestro ser, quedando estructurado nuestro nombre así: SERVICIO DE JÓVENES SIN FRONTERAS. Desde el 2005 y hasta el 2008 los Jóvenes Sin Fronteras en Ecuador tienen activa participación tanto en la preparación como en la celebración del Tercer Congreso Americano Misionero. Participaron en el estudio del Instrumento de Trabajo, en la Comisión de Animación de la Arquidiócesis de Quito y en la celebración del CAM 3 comla8, tanto como delegados de las diferentes iglesias particulares y como miembros de la comisión de animación del CAM 3 comla8 Es importante reconocer que desde el inicio y hasta la actualidad la animación misionera realizada en los jóvenes, ha creado una creciente conciencia misionera en los diferentes ambientes eclesiales, particularmente, en los juveniles de nuestro país. Fruto del esfuerzo, ahínco, y testimonio de servicio, muchos jóvenes decidieron consagrar su vida a las misiones, ingresando a institutos y congregaciones religiosas-misioneras. En otras palabras los Jóvenes Sin Fronteras deben ser capaces de donar su vida, con alegría y sencillez de corazón, al anuncio del Evangelio más allá de las fronteras. |
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