Soplan nuevos vientos para la Iglesia

Entrevista sobre las Pequeñas Comunidades Cristianas en Sri Lanka.

La diócesis de Kandy está situada en las montañas de Sri Lanka. Los católicos viven dispersos en una región en la que domina la religión budista. Antes era difícil que la gente se interesara por la Iglesia, pero desde 1995 soplan nuevos vientos para el obispado. El obispo Vianney Fernando confirió a Milroy Fonseka, un joven sacerdote, la misión de poner en práctica el programa AsIPA en su obispado. Desde entonces el sacerdote visita las parroquias y gana prosélitos para las Pequeñas Comunidades Cristianas. Hasta ahora ha cosechado grandes éxitos.

Missio: ¿Cómo empezó a organizar las Pequeñas Comunidades Cristianas?  

Milroy Fonseka: Viannev Fernando, nuestro obispo, oyó hablar del programa AsIPA durante una sesión de la Conferencia Episcopal Asiática. Este programa pastoral, que se basa en profundas raíces espirituales, le fascinó. Por eso me encomendó dirigir el programa en nuestra diócesis. En un principio nos dedicamos durante todo un año a introducir el programa entre los cristianos. De este modo conocieron una nueva dimensión de la "Iglesia" y experimentaron que ellos mismos son la Iglesia. missio:

¿Tuvieron dificultades para introducir el programa?  

Milroy Fonseka: No, al principio invertimos mucha energía en informar a la gente. Para nosotros era muy importante que fueran conscientes de la situación de la Iglesia en Sri Lanka; de la falta de nuevas ideas, de que cada vez iba menos gente a la iglesia, también de la responsabilidad de los cristianos practicantes respecto al resto de la población...Cuando la gente se dio cuenta de que la Iglesia calla ante cuestiones importantes, vieron la importancia del programa pastoral.

missio:  ¡Cuántas Pequeñas Comunidades Cristianas existen actualmente en la diócesis de Kandy?  

Milroy Fonseka: En cuatro años se han creado más de 700 Pequeñas Comunidades Cristianas. La mayoría de ellas son muy activas.  

missio: ¿En qué sentido han afectado las Pequeñas Comunidades Cristianas a la Iglesia en la diócesis de Kandy?  

Milroy F onseka: Muchos cristianos se han dado cuenta de que ellos mismos son la Iglesia. Hoy en día viven como comunidades cristianas.

Entre ellos se ha desarrollado un sentido de la responsabilidad y de hermandad, por eso son capaces de compartir sus vidas.La fe también se ha desarrollado de una manera distinta en las Pequeñas Comunidades Cristianas. Siempre hay alguien que viene a contarme cómo ha experimentado a Dios de un modo nuevo. El gran aumento de asistentes a misa nos ha demostrado que soplan nuevos vientos para la Iglesia. Antes venía a la misa del domingo un 35 por ciento de los católicos de la diócesis. Actualmente casi se ha doblado esa cifra, en muchas comunidades asiste a la celebración de la Eucaristía entre el 60 y el 70 por ciento de los católicos.

missio: ¿Qué diferencia hay entre las comunidades básicas de antes y las Pequeñas Comunidades Cristianas que se forman actualmente?  

Milroy Fonseka: Las comunidades básicas se ocupaban sobretodo de la situación social. Organizaban programas sanitarios, de abastecimiento de agua, electricidad, etc. Al principio muchos de esos grupos tenían éxito, pero llegó un momento en que perdieron energía. Poco a poco las comunidades se fueron disolviendo. Las Pequeñas Comunidades Cristianas tienen como premisa la palabra de Dios. A partir de ella se desarrollan y crecen lentamente. Cuando estas comunidades se enfrentan a problemas sociales, buscan soluciones entre todos.  

missio: Compartir la Biblia es el punto principal en las reuniones de las Pequeñas Comunidades Cristianas. ¿Cuál es la diferencia entre compartir la Biblia con meditación y las prácticas de oración de antes?  

Milroy Fonseka: Antes se repetían muchas oraciones escritas y la gente se cansaba de recitar los mismos textos. Compartir la Biblia es algo mucho más vivo. Las oraciones se formulan espontáneamente y a la gente le entran ganas de leer la Biblia. Así llegan a conocer la Buena Nueva y experimentan cómo las oraciones les salen del corazón. Como dice San Juan en su prólogo, Dios se acerca a nosotros con la oración, su palabra se convierte en carne y así vive entre nosotros.  

missio: ¿El programa AsIPA puede enriquecer también a la Iglesia en otros continentes?  

Milroy Fonseka: Estoy convencido de que este programa pastoral también puede modificar la imagen de la Iglesia en otros contextos culturales. Las raíces de este programa hay que buscarlas en África, en Asia se ha seguido desarrollando y en Europa las Pequeñas Comunidades Cristianas también pueden dar nuevos frutos a la Iglesia.  

Klaus Vellguth